Es una clase para astrólogos que quieren leer la Luna como estructura afectiva completa, afinando la interpretación y el acompañamiento emocional con un nivel más íntimo y profesional.
Cada Luna es un aprendizaje emocional encarnado, una manera particular de buscar protección, interpretar el entorno y cuidar(se). Revisaremos los aspectos lunares como moduladores esenciales, mostrando cómo cada contacto con el Sol, Mercurio, Venus u otros planetas puede generar coherencia, tensión o compensación en el mundo interno.
No veremos la Luna como un símbolo básico, sino como el eje donde se articulan seguridad, necesidad y vínculo.
Analizaremos la Luna en movimiento como detonadora de memoria: sus tránsitos que activan emociones que revelan lo que aún necesita sostén, espacio o elaboración.
Hablaremos de prácticas aplicadas para consulta, herramientas que ayudan a acompañar procesos lunares reales con profundidad y precisión.